miércoles, 10 de febrero de 2016

Crematorio

Ella se ha alzado en rebeldía.
Se ha levantado en armas,
se ha puesto el mundo por montera
y ha cogido la sartén por el mango.
Ella ya no espera a nadie,
ha tirado por la ventana
todos los "por" y "para",
ni siquiera guarda un "y si"
para un día de culpa 

y piadoso arrepentimiento.
No guarda una sola metáfora de su pasado
en el cajón de la ropa interior.
Ella
podrías ser tú,
a veces soy yo
y algunos días
(sobre todo los pares)
su voz hace eco sobre
los tejados de Madrid.
Reverbera,
resuena,
truena y retumba
por todos los callejones
porque, a fin de cuentas,
su clamor
es el grito sordo
de los huérfanos en vida,
de los que una vez lucharon
                                                       y se han quedado sin armas.

lunes, 8 de febrero de 2016

A Runa

Mi casa ya no es mi casa,
mi cuerpo ya no es mi cuerpo,
mi alma ya no es mi alma...
Solo es un cascarón vacío 
que ruge de ausencia.



viernes, 5 de febrero de 2016

De hombres y de escombros


No hay nada como un buen
temblor de cimientos
(de esos espasmos sísmicos
que hacen repiquetear hasta
los cristales de las ventanas)
para re-conocer que
los terrenos pantanosos
siempre han sido 
tendentes al derrumbe,
a la desgracia

y a la trigonometría.

jueves, 4 de febrero de 2016

El devenir de los días

Últimamente y sin previo aviso
me paro,
doy pausa a la película,
aparto la labor, 
me tumbo de lado en el sofá
y, por un instante, 
me doy permiso:
me imagino que estás conmigo,
que me abrazas por detrás,
que tus labios besan mi nuca
y que tu brazo se enrosca con el mío.
Nuestros dedos forman un fuerte nudo
y el silencio se vuelve perfecto.
La visión dura solo unos instantes.
Entonces empiezo a llorar con un llanto ronco,
como lloran los animales abandonados
o los niños huérfanos,
porque sé que nadie puede oírme
(ni siquiera tú).
Es como dejar salir el vapor
de una olla exprés por un segundo
para volver a la calma.

Después me incorporo
y me pongo a hacer mis cosas,
como si no me faltara algo,
como si no tuviera amputadas
las tardes de domingo.

lunes, 19 de octubre de 2015

Ama lo que eres, sé lo que amas

Perdona. 
Perdónatelo todo.
Abrázalo con ternura.
Todo ha sido necesario.
Perdónate y ahora
sencillamente ama:
Ama todo lo que eres.
Ama el aire, la luz que te rodea y
cada molécula de tu cuerpo.
Ama cada tropiezo, cada herida,
cada latido suspendido,
cada lanza en el costado.
Ama todo lo que hiciste y 
todo lo que te hicieron.
Ámalo sin juicio, 
sin resentimiento.
Y sonríe porque aquello ya pasó
y te acercó a quien eres hoy.
Porque la vida es un viaje increíble, 
lleno de asombro y primavera,
porque cada instante es 
puro milagro.



sábado, 10 de octubre de 2015

Renacer

Encuentra todo aquello 
que te aterra, 
te paraliza, 
te inquieta.
Todo aquello que 
no te atreverías a hacer, 
que te niegas a ver,...
¿Lo tienes? 
Míralo bien
en el fondo del espejo.
Y ahora abrázalo, 
bésalo, 
acúnalo, 
enfréntalo, 
libéralo,...
ámalo sin condiciones.

Y cuando hayas terminado,
empieza de nuevo.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Sin titulo

Trucos para esos días en los que estoy... inquieta:

-Ojear el album de fotos y ver todos esos veranos de "Cuadernillos Rubio", "Vacaciones Santillana" y "La aldea del arce" en la tele. 
Cuando la vida era un horizonte infinito de mañanas de playa y tardes de plazoleta.

- Oír ese disco de jingles que compramos en mi último otoño en Londres. Sentarme en la cama y escucharlo aunque sea pleno agosto. Cierro los ojos y todo es Oxford Street, la Disney Store con nieve artificial, luces de navidad y montañas de bombones de coco.

- Y la certeza de que algún día, no sé cuándo ni cómo (y me encanta que el destino me sorprenda) volveremos a encontrarnos.