A veces deseo pararme aquí,
dejarme caer al suelo y simplemente parar.
Estoy terriblemente cansada,
mis pies están llenos de rozaduras,
el sol cae a plomo y el camino es larguísimo.
Desearía pararme aquí,
olvidar que hay un destino al que me dirijo,
un final trazado.
A veces, como ahora,
quisiera gritar de rabia, de frustración, de dolor y de pena,
porque quisiera pararme aquí,
dejarme caer justo aquí,
olvidarlo todo
y quedarme contigo.
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